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Yuritza Castilla

Yuritza Castilla

Mi nombre es Yuritza Castilla, tengo 33 años de edad y vivo en Ocaña Norte de Santander. Actualmente soy Tecnóloga en Sistemas y en Contaduría y próximamente gracias a mi dedicación y compromiso seré Tecnóloga en Enfermería.
Nací en San Carlos, Venezuela, pero me crie en Ocaña Norte de Santander. Mis padres me enviaron de meses a esta ciudad Colombiana para que me criara una señora, la cual, quiero como mi madre. Ella me ofreció su hogar, me dio alimento, estudio, amor y comprensión; cuido de mí y formo a la gran mujer que soy hoy en día. Por esta razón me siento afortunada porque Dios me dio el privilegio de tener dos mamás.
Al terminar mi bachillerato, tuve la oportunidad de realizar el Tecnólogo en Sistemas y Contaduría, el cual, era el sueño de mi madre de crianza y pude ubicarme laboralmente por dos años aplicando mis estudios, Sin embargo, no era lo que yo quería. Después de mucho pensar y de no sentirme plena con mi proyecto de vida, decidí cumplir mi propio sueño de estudiar Enfermería en Enfosalud con ayuda de mi familia y con algunos ahorros que tenia.
Estaba dando inicio a aquello que me apasionaba y llenaba mi alma, estaba lista para servir y ayudar a todos los que me necesitaban. Cuando era niña, al lado de mi casa quedaba la UBA Norte y siempre soñé con ayudar a todas las personas, especialmente a todos los abuelitos que allí llegaban. Un día le pregunte a una las enfermeras ¿cómo podía ayudarle? Y su respuesta fue: Estudia Enfermería. Desde ese momento y con su respuesta puede entender cual era mi vocación.
Al ya estar estudiando enfermería y culminando mi primer semestre, me informaron que mi madre natural había sido diagnosticada en San Carlos con Cáncer de Seno. En ese momento, deciden trasladarla a Cúcuta para realizarle de nuevo la mamografía y la correspondiente biopsia con la cual confirmaron su enfermedad. Al llegar a Cúcuta y gracias a lo que había adelantado en Enfosalud, pude participar de todos los procedimientos que le realizaron a mi madre, pude acompañarla, cuidarla y ayudarla a hacerle frente a su enfermedad. Desde ese momento mi vida cambio, tuve que abandonar mi trabajo, acompañar y cuidar a mi madre de lunes a viernes en Cúcuta y viajar a Ocaña los fines de semana para poder adelantar y culminar mis estudios.
Al llegar a Cúcuta, tuve que hospedarme en un hogar de paso, teniendo en cuenta que no tengo familia en esta ciudad. Fue allí donde pude poner en práctica mi don al servicio y todo lo que estaba aprendiendo en mi escuela, teniendo en cuenta que muchos de los huéspedes al saber que yo estaba estudiando enfermería, pedían que les colaborara con procedimientos sencillos como tomar la tensión, la temperatura y curaciones. Hechos que marcaron mi vida e hicieron que me apasionara aun más por mis estudios.
Al mirar hacia atrás y ver que pude ayudar a mi madre y a otras muchas personas que se cruzaron en mi camino, confirmo que iniciar mi tecnológico en enfermería fue la mejor decisión que pude haber tomado, el luchar e ir tras mi sueño de ser una gran enfermera y servirle a mi comunidad.
Hoy agradezco a Enfosalud, su Don de servicio, la calidad en sus programas y la calidad humana de las personas que me acompañaron a hacer mi sueño realidad, agradezco el incúlcame el servicio con la comunidad y el enseñarme a desenvolverme en cualquier circunstancia de mi vida con educación, compromiso y responsabilidad.